Tendencias, gustos e intereses: algo más que estadísticas

Desde siempre, los avances tecnológicos han marcado un punto de inflexión. La máquina de vapor abría las puertas a la producción en masa pero además, a la lucha de clases. Siglos después el descubrimiento de la energía atómica alternaría entre el fantasma del apocalipsis y la generación eléctrica. Incluso Vietnam y los conflictos raciales opacarían la hazaña del primer paso en la Luna.

Signo de nuestros tiempos, la abundancia de información despliega un abanico de estímulos. Imágenes en alta definición y melodías pegadizas cautivan nuestra atención. Aunque no todo lo que brilla es oro. La moneda tiene dos caras y como tal, plantea un desafío doble. Participar en la nueva alfabetización implica aprender a identificar fuentes confiables. Pero eso no bastará. Frente a un volumen de datos inmenso, discriminar las palabras del ruido será otra de las destrezas imprescindibles.

La idea de incorporar contenidos digitales resulta atractiva. Sin embargo, esta empresa conlleva un laborioso proceso de abstracción. De hecho, si no deseamos resbalar bajo la lluvia de datos, será necesario agudizar el ingenio para elevar la mirada. Dominar la nube consistirá en divisar el bosque más allá de los árboles.

En este sentido, Google nos sorprende con Trends. La herramienta que recopila tendencias de búsqueda, impregna la pantalla de gráficos, mapas y estadísticas.

Sólo hará falta seleccionar un lugar y escribir un término de búsqueda. Por defecto, Trends reflejará la actividad acumulada en los últimos 7 días. Asimismo podremos especificar un rango más amplio, esto es, a partir del año 2004. Tengamos en cuenta que la aplicación reaccionará según idioma del término ingresado. Veamos algunos ejemplos.

¿Cuál fue la tendencia global si analizamos la búsqueda del término “Amor”?

¿Cómo se reflejan esos valores a lo largo del tiempo?

En Trends las búsquedas no se limitan a un término.

El menú categorías ofrece otro modo de medir intereses.

Tenemos ciencias, deportes, finanzas, juegos, salud, tiempo libre, arte, literatura, viajes… y la lista sigue.

Hablando de viajes, aterricemos en Argentina.

¿Qué plato será más popular? ¿Milanesa napolitana o sushi?

Luego del banquete, llega la hora de mover el esqueleto. Estamos en Buenos Aires.

¿Cuál de estos géneros despertará mayor interés? ¿Tango o reguetón?

Las cifras son contundentes. Irónicamente, los hábitos culinarios constituyen parámetros tan subjetivos como los gustos musicales.

La multiplicidad de factores que definen a una población está cruzada por coyunturas políticas, estratos económicos y construcciones socioculturales. Sobre la base de este andamiaje Trends no pretende encontrar las respuestas, más bien intenta generar las preguntas. Acaso sea este el camino para vislumbrar quiénes somos y hacia dónde vamos.

Carlos Balmaceda

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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