¡Recreo!

En aquellos tiempos, las pantallas tenían ángulos redondeados. Su brillo luminiscente develaba escenarios abstractos, poblados de autómatas geométricos. Podíamos escapar de los fantasmas, encastrar bloques o repeler, incluso, a una invasión alienígena. Y la diferencia entre ganar o perder se hallaba tan sólo a un píxel de distancia.

La historia de los videojuegos comenzó en 1967, dos años antes que las toberas del Apolo 11 levantaran polvo lunar. Con el desarrollo y la producción en serie de los circuitos integrados, las consolas dieron saltos exponenciales. A pesar de sus gráficas sencillas, esos algoritmos sentaron las bases para una industria pujante.

Una vez más, Chrome nos permite volver a las fuentes. La extensión ha logrado amalgamar clásicos inolvidables. Así, leyendas como PacMan, Pong, Tetris, Asteroids, Snake y Breakout continúan haciendo las delicias de grandes y chicos. Cuando de diversión se trata, la consigna no admite excepciones: ¡prohibido aburrirse!

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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