Protegiendo la información personal, aprendemos a navegar

Desde sus inicios, Internet ha ido conquistando una diversidad de ámbitos. Aquello que en un principio nació como un proyecto militar secreto, se transformó años después en una autopista de uso académico. La tecnología avanzaba y junto a ella, los protocolos de comunicación expandieron los horizontes. Simultáneamente, el  acceso a enormes flujos de información generaba cambios profundos a nivel sociocultural.

Con el advenimiento de la web 2.0, la red de redes supera el rol de “base de datos” y pasa a formar parte de nuestras vidas.

El punto de inflexión ocurre cuando los nativos digitales producen un quiebre generacional. Así, motivados por las TIC, vislumbramos la necesidad de redefinir los paradigmas de alfabetización.

Más llamativo aún resulta que, en apenas una década, multiplicamos las vías de comunicación. Ahora somos partícipes activos en  redes sociales, compartimos videos familiares e incluso trabajamos desde el hogar.

Como creadores de contenido, las posibilidades en cuanto a desarrollo personal se expandieron, pero junto a ellas surgieron nuevos problemas. Los riesgos inherentes a la privacidad asomaron amenazantes, consecuencia directa de una “realidad virtual” despojada de valores.

El daño colateral de la vida en línea ha dejado de ser una situación foránea, atribuible exclusivamente al terreno de las películas taquilleras. De hecho, no estamos ajenos a los efectos nocivos del ciberbullying, el grooming o el phishing. La buena noticia es que podemos evitarlos. ¿Cómo? Concientizando y educando.

Y  justamente este es el objetivo de “Las aventuras de Reda y Neto ”. Nuestros simpáticos navegantes nos invitan a recorrer cuatro historias breves. Las animaciones vienen acompañadas de una batería de actividades. Tenemos:

Atrapados en la pócima mágica. Escapamos al hechizo de la bruja, preservando datos sensibles como nombre, apellido, dirección y teléfono.     

Aventura medieval y trueque de datos. Identificamos una página abusiva y evitamos facilitarle información personal.

Cuidando el tesoro frente a los piratas. Utilizamos aplicaciones (antivirus y cortafuegos) para impedir que el software pirata se lleve nuestro tesoro.

Mensajeros interplanetarios. Aprendemos a gestionar las imágenes que publicamos, minimizando la exposición propia, de amigos y familiares.

Para los docentes, el sitio web incluye documentación precisa y detallada. La ficha técnica, la fundamentación y una guía didáctica nos brindan una visión abarcativa. El material áulico es tan completo, que brinda un cronograma de clase, conjuntamente con la posibilidad de descargar manuales especializados. Al respecto, destacamos al “Proyecto Prometeo ”, un compendio de 36 carillas conteniendo consejos para padres, madres y educadores.

Las aventuras de Reda y Neto ” es una idea impulsada por la Agencia Vasca de Protección de Datos. El recurso se orienta a niños de entre 9 y 11 años. La propuesta de actividades es amplia y colabora en un proceso reflexivo que no se limita al contexto escolar: el aprendizaje trasciende sus lazos hacia el contexto familiar. De esta manera -acompañando sin imponer- podremos hacer de Internet, un lugar más seguro. El desafío está planteado.

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