Noticias y aprendizaje: una dupla perfecta

No poseen cuerda ni partes mecánicas. Sus pantallas de cristal líquido insisten en anunciar algo más que la hora. Munidos de sensores y algoritmos predictivos, los relojes inteligentes analizan el movimiento. Determinan si estamos caminando, durmiendo o conduciendo. Miden incluso la frecuencia cardíaca, cuentan nuestros pasos y hasta las calorías consumidas.

Aunque en la Universidad de Carnegie Mellon no están conformes. Los investigadores desean que el reloj infiera, además, qué hacen nuestras manos. Algunos ajustes sobre el sistema operativo fueron suficientes para identificar más de 25 situaciones. Fumar, tocar el piano o lavar vajilla, constituyen algunas de las actividades supervisadas. El descubrimiento impulsa el desarrollo de aplicaciones medicinales, sea en áreas relacionadas con la rehabilitación motora como así también en la detección de enfermedades degenerativas.

Publicado en el año 2019, el artículo forma parte de una extensa biblioteca. Básicamente, la extensión amalgama novedades especializadas en ciencia y tecnología. Ahora, apenas un click bastará para abrazar conocimiento, tendencias y vanguardia. ¿Están preparados?

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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