Memoria y concentración: hermanas inseparables

Contra la ventana, la lluvia anunciaba otra tarde invernal. Aunque el cielo plomizo no sería un inconveniente. Vainillas de por medio, Hulk nos aguardaba con historias sorprendentes y un corazón bondadoso. Así, la merienda alternaba entre rompecabezas, series favoritas y tablas de multiplicar.

El recuerdo de una infancia feliz atesora sonidos, aromas y colores. Nuestro arcón es enorme y está repleto de objetos intangibles. La sorpresa frente al regalo de Reyes, los aplausos en el cine y hasta el secreto encanto de formar parejas.

Tras la inocencia perdida, Memory nos propone volver a las fuentes. El juego presenta un tablero de veinte fichas y al comenzar, ofrece diez áreas temáticas. La propuesta es evidente: dar rienda suelta al niño que todos llevamos dentro.

Carlos Balmaceda

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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