Leer y escribir: una propuesta inclusiva

Dale! Material didáctico que actúa como apoyo a la enseñanza de la lectoescritura.


Fronteras invisibles

Desde la cuna, los sonidos anunciaban un mundo por descubrir. Los perros ladraban, el teléfono sonaba y la pava no paraba de silbar. Fugaces, algunas palabras intentaban aflorar. Los largos ensayos se dirimían entre llantos y balbuceos. Los esfuerzos daban cuenta del milagro en ciernes. Finalmente, una tarde de otoño, sobrevino la dicha. El tiempo se detuvo y en ese preciso instante, todos sonrieron. Segundos después, la abuela proclamaba: «¡Dijo mamá!».

Los primeros pasos hacia la alfabetización suceden a edades tempranas. El potencial es enorme y, según parece, no admite distinciones. En el patio de la escuela conviven ingenieros, biólogos y abogados. Sin embargo, el bullicio encierra algo más que algarabía. Tras las rayuelas y los sobres de figuritas, las miradas ocultan un quiebre: las diferencias socioeconómicas impactan de lleno en la Educación.

El problema es tan grave que, en regiones de bajos ingresos, la semilla del progreso no logra prosperar. Su germen está atrapado en una triple frontera. Por un lado, la falta de contención familiar. Por el otro, un modelo rígido, incapaz de adaptar el currículo a las necesidades particulares. Aunque son las carencias más profundas las que aciertan la estocada final; condiciones básicas denigrantes a nivel de vivienda e incluso, nutricional.

Este cerco palpable e invisible, lacera un derecho universal. Es un vallado que impide a las clases vulnerables ascender rumbo a la adquisición efectiva de saberes. Ajeno a los sesgos culturales que impone este abismo, el sistema va colapsando. Cada grieta actúa como un filtro. El goteo es silencioso y despiadado. Va decantando a los sectores medios, excluyendo al resto.

 

Blancos y azules

Los términos anglosajones surgieron a principios del siglo XX. Los trabajadores de cuello azul eran aquellos que realizaban trabajos manuales, tareas que requerían poca o nula especialización. Los peones de la construcción, los jornaleros y los asalariados de las fábricas, entraban en esta categoría. Vestían overols y cascos de protección. De allí nace la expresión «blue collar workers». Los empleados de cuello blanco, en cambio, habían escalado en lo que refiere a estudios formales. Su preparación les permitía obtener puestos de mayor rango. Los oficinistas eran conocidos como «white collar workers». Ocupaban cargos en dependencias administrativas, bancos, empresas y organismos públicos. Mientras las históricas antinomias atizaban el debate, se acentuaban los rencores entre unos y otros.

Ha pasado un siglo y dos guerras mundiales. Tras holocaustos, conquistas, luchas y pandemias, la brecha continúa sumando contrastes. Y el aula no es la excepción. La educación gratuita brinda un ámbito abierto a la pluralidad y, en especial, a la diversidad. Bajo un mismo techo confluyen voces, credos y opiniones. No obstante, el lugar que ofrece oportunidades puede devenir en un terreno hostil.

Frente al pizarrón, las destrezas individuales traslucen situaciones complejas. El modo de empuñar el lápiz, la fluidez de los trazos, la velocidad de lectura. Cada pupitre describe una verdad tácita. La disparidad entre blancos y azules perfila quienes somos y también, de dónde venimos. Tan nítida es la radiografía, que genera desigualdad. Porque la hazaña de aprender a leer y escribir trasciende las puertas de la escuela. Así, un proceso que para algunos resulta natural constituye, para otros, un sendero escarpado y por momentos, angustiante.

La inequidad asoma como las puntas de un iceberg. Infancias signadas por la frustración, la vergüenza o el temor a ser evaluadas. Las emociones encontradas reflejan apenas una parte. Bajo la línea de flotación, la problemática es aún más cruel.

Las dificultades para alcanzar umbrales aceptables de instrucción, se agravan cuando la niñez transcurre en contextos de pobreza. Lejos de las dialécticas estériles, la agenda de prioridades es diametralmente distinta. En las zonas rurales, por ejemplo, se ponderan otras virtudes. Hachar la leña. Ordeñar una vaca. Apear un caballo. Cocer ladrillos de barro. La vida en el campo es sacrificada. La contracara de los bellos atardeceres y cielos estrellados augura un paisaje desolador.

Antes de ingresar a primer grado, esos chicos no dominarán las habilidades mínimas. De hecho, nunca han entrado en contacto con el universo de las letras. Sin embargo, abundan en otras riquezas. Son tesoros que -en las manos adecuadas- permitirán encontrar la punta del ovillo.

 

Nivelar para igualar

La alfabetización, como madre de todas las batallas, vuelve a barajar los roles. Desde su vocación de servicio, los docentes pueden emprender el desafío. Aceptar este compromiso implica asumir nuestra responsabilidad como hacedores del cambio. Despertar y tomar conciencia. De eso se trata.

La igualdad de oportunidades no es un concepto teórico. Es una acción concreta y focalizada. Es la decisión de ayudar al prójimo, sin reparar en el tiempo ni en los recursos materiales. Es una declaración de principios que fija su norte en la dimensión de lo humano.

Sobre la base de estas ideas, Dale! impulsa una metodología orientada a reforzar la enseñanza de la lectoescritura. Su filosofía abraza al alumno y, por ende, a su entorno. De hecho, las ejercitaciones utilizan como sustrato las vivencias del niño.

Las prácticas de apoyo se presentan bajo el formato de cuadernillos (pdf). El punto de partida lo hallaremos en la Guía para Educadores. Les aconsejamos comenzar desde allí. A lo largo de sus cuarenta carillas, se despliegan los fundamentos, las pautas clave y el plan de actividades. Aquí se desarrolla una visión global y a la vez precisa. El material del alumno, por su parte, se agrupa por niveles e incluye cuentos, poesías y una sección de juegos. Las sesiones no deberán exceder los veinte minutos, de dos a tres veces a la semana. En general, las clases son individuales, pero se pueden organizar en grupos pequeños.

El encuentro inicial será decisivo. Durante la primera entrevista se construye un puente entre el maestro y el alumno. El objetivo es conocer al niño, asimilar sus costumbres y recorrer los aspectos que definen a su comunidad. Los ejercicios escritos girarán en torno a eventos cotidianos. Al estrechar los lazos, se propician nuevos espacios de aprendizaje, facilitando así múltiples canales de retroalimentación.

Las etapas que siguen buscan afianzar conocimientos en diversas áreas. Entre otras, se analiza la relación entre grafías y fonemas; se entrenan los subprocesos involucrados en la lectura (identificar la letra / hallar su correspondencia / modular los sonidos) y también se escuchan narraciones breves, a fin de estimular la comprensión lectora.

La integración transversal de contenidos con realidades está condenada al éxito. Desde el año 2007, Dale! ha venido refinando el noble arte de enseñar a enseñar. Las experiencias han cosechado frutos en Salta, Mendoza y Buenos Aires. Investigadores, docentes y especialistas, cristalizaron sus sueños en un proyecto solidario. Profetas en su tierra, han logrado encontrar la punta del ovillo.

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

2 thoughts on “Leer y escribir: una propuesta inclusiva

  • 16 mayo, 2024 at 14:41
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    En medio de tanta » cosa » dando vuelta en las escuelas , que métodos , que infancias desprovistas de toda atención , que docentes a veces, reacios a aprender , que instituciones rígidas y equipos directivos enquistados en su función sin permitir cambios que permitan «hacer», etc…. es hora que se haga ruido para cambiar el rumbo , hacerse cargo y gestionar enseñanzas con sentido y atendiendo los derechos de los niños y las niñas a aprender ….
    Me gustaría poder participar de DALE! y / o recibir material . Muchas gracias

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  • 20 mayo, 2024 at 18:30
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    Estimada Marisa: Ante todo, muchas gracias por tu mensaje, constituye un valioso aporte. Mi nombre es Carlos, soy editor de contenidos en el portal Entramar. El recurso que presenté está alojado en un sitio externo a este portal (plataforma Dale!). El material que brinda la plataforma es gratuito. Para acceder a los cuadernillos, es necesario registrarse, para luego, iniciar sesión dentro de la plataforma. El registro se hace desde aquí. Una vez completado el registro, se pueden descargar los cuadernillos desde este enlace. Asimismo, un video explicativo brinda mayores detalles. También es posible escribir directamente al equipo que impulsa Dale! completando el siguiente formulario.

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