Leamos ligero sin tragar entero

Descripción

“Leamos ligero sin tragar entero”, es una secuencia de prácticas que inician con el estudio y adquisición del código alfabético por parte de los estudiantes, al iniciar su proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura, y continua con el manejo de conceptos como la conciencia fonológica, en su tipología primer sonido de la palabra y la ejecución de segmentos sonoros individuales, dobles y triples en la lectura y la escritura. Esto, mediante videos, cartillas y cuadros creados por el docente, cuya aplicación garantiza el aprendizaje de estas dos habilidades por parte de los estudiantes, en tiempos que van desde los 11 días, hasta los tres meses.  

“Leamos ligero sin tragar entero”, es una estrategia para la enseñanza de la lectura y la escritura, en estudiantes del nivel inicial, y de los grados primero, segundo y tercero de educación básica primaria que no saben leer ni escribir.

El proceso de adquisición de la lectura, inicia con la presentación de videos que contienen los sonidos de las letras del alfabeto, en simultáneo con las imágenes de las mismas en mayúscula y minúscula,  y, algunos dibujos relacionados con cada letra. Además de esto, al final de cada video, aparece una grabación de la boca de una persona, realizando la articulación del sonido que responde a la letra del mismo, con el fin de proporcionar a los estudiantes información necesaria para la adquisición del principio alfabético (Jiménez, y Canarias, 2009; Signorini 1998; Melby-Lervåg et ál., 2012).

Luego, el estudiante recibe una guía que relaciona cada letra del alfabeto con una imagen, cuyo nombre inicia con el sonido de la vocal o consonante en cuestión. Esta guía, se aplica para que el niño o niña identifique el primer sonido de cada nombre y, así, ejercite la conciencia fonológica (Bravo, 2002; Jiménez, y Canarias, 2009), iniciando un proceso de lectura analítica desde el fonema como parte de la palabra.

Antes de la aplicación de la guía, es necesario que el docente la ajuste al contexto, realizando un diagnóstico de imágenes con el fin de lograr que el recurso,  presente imágenes cuyos nombres inicien con las letra que se desean trabajar, según la percepción del estudiante, es decir, que el estudiante al mostrarle la foto de un balón, lo reconozca como balón y no con otro nombre que inicie con una letra diferente a la “b”.  Luego de que los conceptos de principio alfabético y conciencia fonológica operan en las prácticas de los estudiantes, se les presenta un cuadro de formación silábica, diseñado para que construyan e inicien la identificación de segmentos sonoros individuales, dobles y triples (De Manrique y Gramigna, 1984), iniciando por el sonido de cada letra, la unión de consonantes con vocales y la unión de segmentos triples, formados por dos consonantes seguidas y una vocal.

La identificación de estos segmentos, es el punto de partida para que los estudiantes inicien su proceso de lectura y escritura tanto en algunos textos  como en el cuaderno. Todo el proceso debe desarrollarse atendiendo al concepto de práctica y algunos de sus elementos como el tiempo, el espacio, la frecuencia y la intención transmitida al estudiante por medio del docente(Giraldo y Alvares, 2009).

Si este concepto no opera como tal, el tiempo de  adquisición del aprendizaje podría prolongarse y la calidad de la lectura y la escritura podría disminuir.​

Este es un proceso mediante la cual, los estudiantes de inicial, grado primero y otros estudiantes ubicados en grados superiores aprenden a leer teniendo en la cuenta la posición de los maxilares, la  lengua, los dientes y los labios, durante la expulsión intencionada del aire que ellos realizan. Cada letra del abecedario se caracteriza por un sonido, haciendo de la lectura una secuencia sonora que permita componer sílabas y palabras.

Las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC),  juegan un papel fundamental a la hora de permitir la creación de material que combine la imagen, el texto, el sonido y el video, con el fin de ofrecer al estudiante los referentes necesarios para aprender a leer. Por esta razón, se usan vídeos para cada letra, en los cuales se hallan imágenes de cada fonema en simultáneo con la reproducción de audios que explican el nombre de la letra y dicen su sonido. El material, cuenta con imágenes en movimiento para ofrecer las distintas posiciones de los órganos ya mencionados y hacer más fácil el proceso de aprendizaje.

Se plantean estas herramientas, atendiendo a los planteamientos de Signorini (1998) quien dice:

“Resulta evidente, entonces, que percibir el habla es más fácil que leer y este hecho, según Elvin Liberan (1988), entraña una paradoja. Por un lado, el ojo es un órgano de transmisión de la información mejor que el oído; su canal es más amplio y puede transmitir más información del entorno y a mayor velocidad. Por otra parte, en comparación con los sonidos del habla, las letras impresas son señales más claras. Si además se toma en cuenta que según el principio alfabético cada letra representa un fonema, y asumiendo que los fonemas son las unidades mínimas del lenguaje, es posible concluir que la relación entre señal y lenguaje es relativamente simple en una representación alfabética… Para resolver la paradoja, Liberan (1988) considera las representaciones de la información durante la percepción de la palabra hablada y la palabra escrita”. (Signorini, 1998. P1).

Por otra parte, se propone dicha estrategia, teniendo en la cuenta que

“…El aprendizaje de la lectura y la escritura constituye la puerta de entrada para la cultura escolar. Los niños que aprenden primero a leer y escribir, quedan en situación de ventaja sobre sus compañeros para avanzar en su aprendizaje de otras materias y las investigaciones y seguimientos muestran que un atraso inicial en ese aprendizaje pesa fuertemente en el rendimiento posterior e incluso es predictivo de futuras repitencias de curso (Bravo, 1999, citado en Bravo, Villalón, & Orellana,  2011, p 171)

Desde estos fundamentos teóricos, se propone la enseñanza de la lectura desde el nivel inicial, con el fin de hacer provechosos los contenidos de las guía de la metodología Escuela Nueva (Colbert, 1999) donadas para el nivel inicial y el primer grado de educación primaria. Se comparte el dictamen de Bravo, cuando plantea que no hay una etapa definida para enseñar a leer, es decir, que el proceso de lectura es “emergente” (Bravo, 2000, citado en Bravo, Villalón, & Orellana,  2011) y puede darse desde este nivel educacional hasta la adultez.

Además, existen autores que defienden la enseñanza de la lectura desde el nivel inicial, cuando plantean

Numerosas investigaciones muestran que la conciencia fonológica es el proceso cognitivo que presenta mayor variabilidad común con la lectura inicial y que su ejercitación durante los años de jardín infantil es determinante para el éxito en aprender a leer (Bradley y Bryant 1985; Stanovich 2000) (Bravo, 2002. P 167).

 

Desde la experiencia se ha demostrado  que la combinación de imagen y sonido funciona a la hora de interiorizar las formas de las letras y los sonidos de cada una. Estas prácticas, son un componente, que junto con otros elementos, propone el aprendizaje de la lectura desde el nivel preescolar de la educación y el concepto de Conciencia fonológica.

Para aplicar la estrategia, solo se necesita un ordenador y un proyector o televisor por aula, aunque sería ideal la existencia de un ordenador por tres estudiantes como mínimo. Estos artefactos tecnológicos sirven para la ejecución de los tres recursos ya mencionados, aunque la guía de conciencia fonológica y el cuadro de formación silábica, pueden aplicarse desde material impreso.

El uso de los teléfonos celulares de los padres o madres de familia en el hogar, es un recurso que optimiza el trabajo en el aula y agiliza la adquisición del principio alfabético por parte de los estudiantes.  Si el docente transfiere los videos a estos dispositivos y propone a los familiares la regulación del tiempo de observación y apropiación de los sonidos por parte de sus hijos en el hogar, los resultados mejoran en cuanto al tiempo de aprendizaje. Es necesaria la capacitación de los padres o madres de familia en cuanto a la articulación de los sonidos y el uso de la guía, con el fin de garantizar calidad en la lectura de los estudiantes mediante la aplicación de estas herramientas en tiempos extraescolares.

“Leamos ligero sin tragar entero” se desarrolla desde el mes de julio de 2015, con estudiantes del grado primero de educación básica primaria, en la sede rural El Caunce, sede adscrita a la I.E San José del municipio de Uramita – Antioquia – Colombia, con resultados significativos en cuanto al tiempo de aprendizaje y la calidad de la lectura de los estudiantes del nivel inicial, de primero, segundo y grado tercero de educación básica primaria.

Los tiempos en los que los niños y niñas aprendieron a leer, son:

Estudiante de grado tercero: 11 días hábiles.

Estudiante femenina de grado primero: 20 días (El video pertenece a la estudiante)

Estudiante femenina de nivel inicial: 1 mes

Estudiante masculino de nivel inicial: 1 mes y 15 días (El video pertenece al estudiante)

  

Estudiante masculino de grado primero: 1 mes y 15 días

Estudiante masculino de nivel inicial: 2 meses (El video pertenece al estudiante)

  

Estudiante masculino de nivel inicial: 3 meses

 

La estrategia, además, puede aplicar para la enseñanza de la lectura con adultos, teniendo en la cuenta que al igual que los  estudiantes de los grados segundo y tercero, los adultos pueden manejar el habla y algunos nombres de letras que ayudan al desarrollo del concepto conciencia fonológica y las habilidades para la lectura y la escritura por parte de los adultos.

La operatividad del concepto de consciencia fonológica mediante la estrategia “Leamos ligero sin tragar entero”, ha demostrado que es eficaz para la adquisición de la lectura y la escritura por parte de los estudiantes. Además de la experiencia adquirida mediante la práctica, otros autores demuestran que el trabajo con sonidos y letras (SL), arroja resultados relevantes. Es el caso de los resultados obtenidos mediante una investigación experimental con entrenamiento de niños, a cargo de  Silvia Defior, quien escribe:

Posteriormente, la prueba de contrastes LSD mostró que el grupo S+L era superior a todos los demás en esas variables y que éstos no diferían entre sí. La tendencia del grupo S+L a ser superior era general en todas las escalas, incluso en aquellas que no llegaron a ser significativas… La prueba de contraste LSD puso de manifiesto la superioridad del grupo S+L sobre todos los demás. En escritura el efecto encontrado fue incluso más claro que en lectura (19% de la varianza explicada frente a 15% respectivamente). Estos resultados indican que el entrenamiento en la clasificación de sonidos utilizando letras tiene una influencia positiva en la adquisición de ambas habilidades…  El análisis mediante un MANCOVA del conjunto de todas las escalas de lectura arrojó resultados significativos (Hotelling (36,158) =1,60; p = 0,01), mostrando de nuevo que el grupo S+L era superior a los demás (Defior, 2008. P337, 338, 339).

En cuanto a la escritura, los estudiantes han demostrado la adquisición de la misma desde las palabras que se les dictan y las palabras que producen ellos mismos,  atendiendo al sonido de cada letra. Desde el sonido de las letras, los estudiantes eliminan la suplantación de letras como la “b” y la “d” tanto en la lectura como en la escritura, superando esta problemática que se da en estudiantes de la misma escuela, que no recibieron formación en conciencia fonológica desde el nivel inicial.

Aunque la estrategia se relaciona directamente con la competencia lectora de los estudiantes desde el nivel  inicial y está fundamentada en el concepto de conciencia fonológica, la experiencia con estudiantes de este nivel, con los cuales se aplicó la propuesta, ha dado muestras de alguna relación entre la conciencia fonológica de los estudiantes y la facilidad con la que ellos reproducen dictados de textos y crean palabras a partir de imágenes o necesidades de escritura creadas por el docente.

Se ha detectado, entonces, que los estudiantes son capaces de escribir cualquier palabra desde la asociación del sonido de la palabra, pasando primero por la des articulación en fonemas de la misma (Badian 1995, citado en Bravo, 2002). Aunque la actividad que se da entre el estudiante, el docente y la palabra, requiere tiempo para que el primero esgrafíe las letras, puede decirse que es efectiva y ayuda a los niños y niñas a lograr el objetivo propuesto, en un principio, por el docente y luego, por el estudiante mismo.

“El desarrollo fonológico es un umbral para efectuar la interacción con la decodificación inicial. Este proceso es especialmente efectivo cuando los niños empiezan a escribir las letras, sílabas y palabras. Así Clay y Cazden (1993: 258) expresan que “La circunstancia más pragmática para enseñar a tomar conciencia de los sonidos es la escritura, donde la segmentación es parte esencial de la tarea”” (Bravo, 2002. P 172).

Esta estrategia de lectura y escritura, aunque ha logrado gran impacto en la comunidad y ha sido reconocida a escala nacional, es una metodología en construcción, a esperas de una investigación que pueda describir los resultados y dar cabida a una validación en otros contextos, con el fin de entregarle a Antioquia, a Colombia y a los países latinoamericanos de habla hispana, un método eficaz con el que los docentes rurales y urbanos, puedan aportar a la calidad educativa de los estudiantes de este continente.

Referencias

Bravo, L. (2002). La conciencia fonológica como una zona de desarrollo próximo para el aprendizaje inicial de la lectura. Estudios pedagógicos (Valdivia), (28), 165-177. Recuperado de, https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0718-07052002000100010&scr.

Colbert, V. (1999). Título: Mejorando el acceso y la calidad de la educación para el sector rural pobre. El caso de la Escuela Nueva en Colombia. Revista Iberoamericana de Educación, (20), 107-135. Recuperado de, https://core.ac.uk/download/pdf/41564485.pdf

Defior, S. (2008). ¿Cómo facilitar el aprendizaje inicial de la lectoescritura? Papel de las habilidades fonológicas. Infancia y Aprendizaje, 31(3), 333-345.Recuperado de, https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1174/021037008785702983

De Manrique, B., y  Gramigna, S. (1984). La segmentación fonológica y silábica en niños de preescolar y primer grado. Lectura y vida, 5(1), 4-14. Recuperado de, http://www.lecturayvida.fahce.unlp.edu.ar/numeros/a5n1/05_01_Borzone.pdf

Jiménez, J., y  Canarias, I. (2009). Manual para la evaluación inicial de la lectura en niños de educación primaria. Elaborado por RTI Internacional para la Oficina de Desarrollo Económico, Agricultura y Comercio, Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, con la adaptación realizada al español por el consultor Juan E. Jiménez. P 1- 128. Recuperado de, http://www.toolkit.ineesite.org/resources/ineecms/uploads/1089/Early_Grade_Reading_Assessment_Toolkit_SP.pdf

Melby-Lervåg, M., Lyster, H., & Hulme, C. (2012). Phonological skills and their role in learning to read: a meta-analytic review. Psychological bulletin, 138(2), 322. Recuperado de, https://www.researchgate.net/profile/Solveig-Alma_Lyster/publication/221752875_Phonological_skills_and_their_role_in_learning_to_read_A_meta-analytic_review/links/0deec534cfe357dcb4000000/Phonological-skills-and-their-role-in-learning-to-read-A-meta-analytic-review.pdf

Signorini, A. (1998). La conciencia fonológica y la lectura. Teoría e investigación acerca de una relación compleja. Lectura y vida19(3), 15-22. Recuperado de, http://www.lecturayvida.fahce.unlp.edu.ar/numeros/a19n3/19_03_Signorini.pdf

Autor: Leonardo José Rodríguez

Magíster en educación

Email: lejoro8804@gmail.com

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