Las partes del todo

Pieza tras pieza, el paisaje troquelado iba cobrando vida. Un león agazapado, las cebras al galope y el sol del amanecer, describían otra jornada agitada en la sabana africana. Si bien a veces asomaba el hastío, la esperanza de reconstruir aquella escena salvaje nunca se agotaba. Tarde tras tarde, el juego reclamaba constancia. Finalmente, el tesón devino en mérito.

Hoy, Chrome nos invita a recordar el clásico pasatiempo. Sus algoritmos han logrado transformar imágenes en intrincados rompecabezas. Podremos seccionarlos en rectángulos o generar fragmentos aleatorios. Asimismo, tendremos la opción de seleccionar un archivo. El proceso de “descomposición” es instantáneo y conlleva tan sólo algunos clics. Ciertamente, las posibilidades son infinitas. ¿Se animan a descubrirlas?

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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