La web: un rompecabezas infinito

Durante los primeros años, nuestra percepción del mundo descansa tras un abanico de estímulos. Inexorablemente, el conocimiento del medio se nutrirá de actividades lúdicas, preguntas insistentes y una curiosidad tan ingenua como innata. Finalmente la imaginación añadirá color, matizando los desafíos con hazañas de piratas y vuelos espaciales.

El recuerdo de una infancia feliz nos remite a objetos irrenunciables. Los autitos a cuerda, las novelas de Salgari y el rompecabezas, perduran inmaculados, resistiendo el embate del avance digital.

Frente a este escenario, Jigsaw propone acortar la brecha que separa lo real de lo virtual. El algoritmo procesa gráficos para crear verdaderos acertijos visuales. De hecho, su voracidad es capaz de “triturar” una figura en múltiples fragmentos. ¿Cuántos? Desde 9 hasta 100.

La mecánica es sencilla. Hacemos click derecho sobre una imagen y activamos la extensión. El resto quedará en las manos del niño que, desde siempre, hemos llevado dentro.

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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