Estoicos: sembrando ideas

Perdida la inocencia, el conflicto deviene cotidiano. Nuestra conciencia dirime sus diferencias en las palabras que esboza el silencio. Los platillos de la balanza alternan hacia un lado, con la pasión y hacia el otro, con la razón. El equilibrio entre dos fuerzas intrínsecamente opuestas coloca al Hombre como artífice de su destino. Semejante dilema ha desvelado a profetas y pensadores. De hecho, las corrientes filosóficas se remontan hasta la Antigua Grecia, hace más de 2000 años.

El estoicismo abraza un sistema de principios forjados bajo una lógica de autocontrol. Básicamente, contempla el dominio de sí mismo para cultivar virtudes como la fortaleza, la sensatez, la disciplina y el coraje. La extensión de Chrome abre el debate. Ante la crisis de valores, las voces de Séneca, Epícteto y Marco Aurelio -entre otros sabios ilustres- nos invitan a reflexionar. El desafío está planteado.

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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