Escrilandia: el mundo de los escritores

En sus primeros años, aprender a leer y a escribir resulta para los chicos una tarea mecánica. Por naturaleza, el camino de la lectoescritura es un proceso largo. Dibujar los primeros palotes, pronunciar las letras del abecedario, reconocer las palabras, silabear, armar los grupos consonánticos; todos y cada uno de estos escalones son necesarios para alcanzar un objetivo aún más importante: la comprensión lectora.

Saber leer y escribir, visto como un acto meramente instintivo, no significa en absoluto saber interpretar una historia. Menos aún, saber contarla. Tarde o temprano todos aprenderán a leer. Algunos conseguirán leer de corrido, otros lo harán con mayor o menor entonación, pero sólo unos pocos comprenderán realmente qué están leyendo.

De manera análoga, al terminar la primaria todos aprenderán escribir. Algunos escribirán con mejor ortografía, otros se valdrán de un vocabulario más rico y hasta habrá quienes sean más habilidosos a la hora de conjugar los verbos. Sin embargo, solamente un grupo pequeño sabrá verdadera y contundentemente cómo expresar una idea.

Una vez completada la etapa elemental asociada a la adquisición de destrezas en la lectoescritura, daremos los primeros pasos hacia el desafío de la comprensión lectora. Difícilmente logremos a construir nuestros propios textos si antes no alcanzamos a interpretar los textos que otros escribieron. Aquello que la mayoría ve como una “madeja de palabras enhebrada entre signos de puntuación”, no es ni más ni menos que un texto : Una estructura basada en la presentación, el nudo y el desenlace.

El Ministerio de Educación de España a través del I.N.T.E.F. nos invita a explorar Escrilandia, un recurso didáctico que permite integrar las nuevas tecnologías en el proceso dinámico de la comprensión lectora. 

En Escrilandia, los cuentos están sin terminar. Deberemos ayudar a Don Pato a escribir el final de su cuento; él nos espera en la puerta, animándonos a entrar. Orientados para chicos de 2º grado en adelante, los juegos del Mundo de los Escritores son básicamente cuatro:

  • Escribir una postal a un amigo, para luego imprimirla y dársela.
  • Seleccionar un cuento, leerlo e ilustrarlo con los adornos que seleccionemos.
  • Aprender a describir personas y paisajes.
  • Inventar el final, escribiendo el que más nos guste.

Nunca estaremos solos. Un lapicito sonriente nos irá sugiriendo cómo avanzar sin cometer erorres. Pero si aún así nos equivocamos, ¡a no asustarse!. Nuestra goma autocorrectora vendrá al rescate con recomendaciones sobre gramática y ortografía; tampoco faltarán sus “consejos del buen escritor”.

En el Mundo de los Escritores existen tres niveles de dificultad, pero los juegos vienen predeterminados en el nivel intermedio. Con la finalidad de motivar a los chicos, su interface abunda en sonidos, animaciones e instrucciones muy completas. La ayuda en pantalla no sólo indica cómo utilizar la aplicación, sino que además permite al alumno evaluarse a sí mismo.

Para el docente, la aplicación incluye dos manuales: En la guía didáctica, se brindan las pautas acerca de cómo implementar el juego durante la hora de clase, concentrando en ocho carillas los objetivos, los contenidos trabajados y las metodologías aplicadas. La guía detallada en cambio, alcanza las veinte carillas y contiene explicaciones precisas sobre cada juego, junto a una descripción de sus correspondientes niveles de dificultad.

Siendo formadores de nativos digitales, tenemos el compromiso devolverle a la palabra el lugar que se merece. Como la pluma en las manos del dibujante o la batuta que sujeta el director, la escritura representa otra poderosa forma de expresión. Pero no sólo necesitamos saber el cómo escribir, también es necesario saber qué escribir. De nada nos servirán las herramientas si no tenemos una historia para contar o una idea para enunciar.

Hoy más que nunca, debemos valernos de las TIC´s para incentivar la creatividad. En un mundo saturado de imágenes icónicas y modelos conceptuales preconcebidos, Escrilandia viene a promover el desarrollo de la imaginación, constituyendo una alternativa sumamente valiosa para implementar durante la hora de clase.

 

 

 

Carlos Balmaceda

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

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