En positivo: una ventana hacia la esperanza

Estudio, trabajo y obligaciones. La vida en línea transcurre inexorable, rutinaria. Confirmando una premisa sombría, los hechos desmienten a la ficción: el mundo real cede su espacio al entorno virtual. Acaso el ensueño de lo intangible ha llegado para quedarse. Frente a esta pesadilla, la idea de volver a las fuentes ofrece un despertar posible.

Entonces la pregunta de rigor arremete incisiva: ¿qué entendemos por bienestar?  Tal vez sea un estado de ánimo. Quizás, el destello de una sonrisa. O incluso el aroma irresistible del pan recién horneado.

Sin ahondar en conjeturas filosóficas, podemos inferir que nuestro derecho a ser felices constituye un desafío. Aunque el secreto de tan noble misión descansa en cosas muy simples.

De hecho, la propuesta que hoy nos convoca supone un ejercicio cotidiano. Tras abrir una solapa, Chrome transmite consignas breves pero efectivas. “Pocos son los problemas que una siesta no logra resolver”. “Escribe dos cosas por las cuales sientas gratitud”. “Vuelve a escuchar la melodía que te agradaba cuando tenías 15“.

Tan sólo hará falta mirar hacia dentro. Tesón, empatía, confianza. Uno tras otro, los valores universales irán construyendo un puente indestructible. ¿Se animan a cruzarlo?

 

Carlos Balmaceda

Editor de contenidos | Analista de Sistemas (Univ. Arg. J.F.K.)

2 thoughts on “En positivo: una ventana hacia la esperanza

  • el 22 abril, 2021 a las 19:31
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    Me encantó la propuesta, ideal para estos tiempos en que es necesario dejar entrar un poco de luz a nuestras aulas virtuales.
    ¡Gracias!

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    • el 22 abril, 2021 a las 21:12
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      ¡Te estoy muy agradecido por los comentarios acerca del recurso, Marcela! La propuesta es apenas un granito de arena, frente al gran desafío que implica educar a distancia.

      Respuesta

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