¿Cómo debemos formar a nuestros maestros?

Publicado por NEREIDA GONZÁLEZ ZAMBRANO el marzo 19, 2016 a las 11:36pm en Título ejemplo

Empecemos afirmando que la formación es sustentada desde la investigación y nos permite mirar un horizonte de investigación además la formación es la finalidad última de la educación. La forma en educación sujetos especiales, estos son los maestros y las maestras.

 

Entendemos  además que toda formación se desde lo externo pero también desde lo interior. Así entonces la formación como experiencia interior y exterior es un resultado de procesos sociohistóricos o históricos culturales y procesos individuales. Como procesos sociohistóricos influyen en la formación, lo económico, los factores sociales y culturales, valorativos e ideológicos y las relaciones de poder. Como proceso individual los maestros se forman así mismo tienen posibilidad de autoconstrucción. Este proceso individual es entendido también como un modo específico de internalización del conjunto de exterioridades es la internalización de la exterioridad o como lo expresa Pierre Bourdeau 1981 “Es la historia hecha cuerpo”. En este sentido entendemos que se conjugan lo social con lo individual por ello “la formación como proceso social y formación específica o individual no marcha de manera sincrónica ni sobre determinada sino que interactúan son interdependientes pero al mismo tiempo marchan bajo relativa independencia”[1]

 

Estos procesos tantos externos como internos conjugan elementos que influyen en la caracterización del maestro. Por su forma de hablar, de pensar, de relacionarse, de actuar, de percibir, de vivir en sí mismo, de vivir en sociedad, y de enseñar se hace visible y se da a conocer la esencia del maestro. Adquirir, desarrollar y potenciar esa esencia es lo que aparta al maestro del común es lo que lo hace distinto de otro profesional. Esto es mostrar su experiencia (entendida como la serie de situaciones que un sujeto vive a lo largo de su existencia); es mostrar, lo que Pierre Bourdieau denomina su “estilo de vida”. Así entonces por el modo de hablar, de gesticular, de actuar, por sus creencias, convicciones filosóficas, visión política y valores se reconoce la altura espiritual (en términos de profundidad de lo que un maestro sabe, esto es estar formándose.

 

Entonces es muy importante que el maestro piense su formación… pensar su formación es estar en la formación porque ¿SE PUEDE PENSAR LA FORMACIÓN DEL OTRO SIN SABER LA FORMACIÓN DE UNO MIS

 


[1] REVISTA DE TECNOLOGÍA EDUCATIVA. VOL.XXIII Volumen 2. LISARRAGA B. Alfonso. “Formación Humana y Construcción Social. Una visión desde la Epistemología Crítica”. Santiago de Chile 1988.

docentesmarzo

David Otrera

David Otrera

Referente TED Nivel Secudario | Editor de contenidos Profesor de Informática (CONSUDEC)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *