Matific: la revolución de las Matemáticas.

Haciendo historia.

Desde hace más de veinte años, las TIC vienen generando nuevas formas de enseñar y de aprender.

Pero su difusión a nivel escolar no fue tarea sencilla.

De hecho, la utilización didáctica de las primeras computadoras de escritorio, siempre ha estado ligada a quienes vislumbraron en ellas un camino posible.

En aquel entonces, el desembarco tecnológico amarraba en el Nivel Inicial su nave de los sueños. Así comenzaba la utopía, matizada por monitores pesados, dibujos pixelados y el rechinar frenético de las impresoras matriciales.

Había mucho por hacer. Durante esta época sin precedentes, el escenario se iluminaba con novedades en software.

Las aplicaciones cerradas fueron las estrellas protagónicas, y el asombro de los niños, la más grata retribución.

Graficadores, rompecabezas y juegos de arrastre comenzaban a cautivar la atención de la comunidad educativa.

Así, los números, las letras, las formas y los colores construyeron el marco referencial donde desarrolladores y usuarios se dieron cita.

 

Completar la secuencia o armar la figura, eran acaso las excusas necesarias para aceitar la conocida dinámica del esfuerzo / recompensa.

El progreso sostenido en las capacidades multimedia, permitió diversificar el bosque temático. Se abrían nuevos senderos didácticos.

La ubicación espacio-temporal, el conocimiento de sí mismo y la asociación cognitiva iban sumando peso al abanico curricular.

Todo avanzaba a pasos agigantados, aunque sólo los más intrépidos se animaban a espiar sobre la cresta de la ola.

Eran docentes innovadores y proactivos. Una minoría motivada por una profunda actitud vocacional.

A fuerza de tesón, curiosidad e innumerables horas extra, ellos pudieron ver “más allá” de la tiza y el pizarrón.            Y de hecho, nada los detuvo.

Hoy en día, estos visionarios lideran proyectos multidisciplinarios, como lo es nuestro querido Equipo TED.

La tecnología evolucionó y el software migró hacia fascinantes aventuras gráficas. Cambiaba la estética, pero la idea de aprender jugando yacía indemne, como una verdad implícita.

Desde el legendario KidPix hasta el novedoso Omnitux, ha pasado mucha agua bajo el puente.

El lenguaje Logo y su primitiva tortuguita triangular, dieron paso al simpático minino de Scratch y su lógica de bloques encastrables.

Y el chasquido de las impresoras matriciales cedió la palabra al suave zumbido de los sistemas láser.

En la actualidad, nuestros dedos están habituados a delizarse sobre las pantallas interactivas.

Sin embargo, el núcleo esencial de los célebres paquetes “shareware ” y juegos en cd-rom, permanece inalterable.

En este punto, Matific ha decidido redoblar la apuesta, rescatando lo mejor de ambos mundos.

Así, la colorida impronta de aquellas ilustraciones infantiles a 256 colores, se amalgama con el poder didáctico de las actividades en línea.

 

Con ojos de niño.

La mirada tierna de nuestra infancia,      nos revela una realidad sorprendente:

no todo es lo que parece.

Partiendo de esta premisa, Matific nos invita a recorrer una batería de actividades lúdicas.

La propuesta es volver a las fuentes.

En un día soleado, nos recostamos sobre el jardín.

Danzando de flor en flor, las abejas juguetonas nos enseñan a contar.

Llegan las vacaciones y bajo el mar, los peces de colores atesoran burbujeantes números cardinales.

Si hasta las cajas de bombones esconden un secreto…

Tan sólo bastará abir una para aprender a multiplicar.

¡Aquí está! Es el duende anaranjado, un duende artesano…

Enhebrando mostacillas… ¡descubrió las fracciones!

¡Ricas y tentadoras! Saboreando cerezas, aprenderemos a restar. ¿Alguna vez imaginaron que sería tan fácil?

Inquietos, los gorriones vuelan de un nido hacia el otro. Su aleteo nos explica el concepto de la decena.

La fiesta de disfraces se acerca y debemos confeccionar pelucas para los invitados.

¿Azules o con flores? ¿Con moños o amarillas?  ¿Verdes o moradas?

Hallarán las respuestas en los operadores lógicos.

Tres solapas para el éxito.

Al hacer click sobre una actividad se despliegan dos modos de visualización.

La “Vista del alumno” permite acceder al juego, limitando las funcionalidades de la interface a sus opciones imprescindibles.

Es la “Vista del docente” la que libera parte de la potencia de Matific.

Una completísima ficha didáctica se abrirá en tres solapas, ampliando información sobre la ejercitación en curso.

Acerca de condensa en apenas un párrafo una síntesis de la ejercitación seleccionada. Leerlo, será suficiente para enunciar las consignas básicas y comenzar a trabajar.

Consejos para docentes brinda soluciones que trascienden a la propia aplicación. La solapa muestra una guía de actividades unplugged, a la vez que diagrama el cronograma de clase: se presentan los temas, se sugieren las metodologías aplicables e incluso se especifica la duración aproximada (en minutos) de cada etapa.

Programa de estudios por su parte, hace un aporte sorprendente: determina el área precisa dentro del diseño curricular, que se corresponde directamente con la ejercitación en curso. Claro está, previamente deberemos seleccionar nuestra ubicación geográfica.

Otra de las características relevantes de Matific es la posibilidad de visualizar el juego a pantalla completa. Esta última, representa sin duda una opción importante, especialmente si vamos a administrar el recurso valiéndonos de una PDI.

 

Contenidos de calidad y bien organizados.

Si aún no estamos registrados, podremos igualmente utilizar el recurso. Al ingresar por primera vez a Matific, observaremos cuatro pestañas, ubicadas sobre el ángulo superior derecho.

La pestaña “Contenidos” presenta los niveles Inicial y Primario. Organizados en siete pestañas, comenzamos con Preescolar (K), y vamos recorriendo –de izquierda a derecha- desde Primer hasta Sexto Grado.

Si bien la interface permite previsualizar algunas actividades, les recomiendo seleccionar la opción “Explorar el programa completo”, utilizando el botón inferior izquierdo (resaltado en color verde).

Por cada grado, se desdoblan los temas y a su vez, por cada tema, se despliegan los correspondientes subtemas. Cada subtema agrupa una lista específica de actividades.

Un ejemplo tomado al azar, nos demuestra que si seleccionamos el tema “Operaciones”, dentro de Segundo Grado, las actividades para “Suma” ascienden a más de 40 (se incluyen todos los subtemas).

Más efectivo aún es el buscador integrado. A modo de ensayo, buscamos el término “división ” (sin el acento) en todo los grados. La búsqueda arrojó más de 150 resultados. Luego buscamos el mismo término, dentro de Quinto Grado, y obtuvimos 72 enlaces.

Todo ello en tan sólo dos o tres clics. Práctico, rápido y sencillo.

 

¿Cuáles son las ventajas de registrarse?

La registración y el consiguiente acceso al material didáctico son gratuitos.

Registrarse como docente, abre las puertas a una biblioteca que supera las 1500 actividades.

Asimismo, podremos crear nuestras clases. Esto último implica la posibilidad de personalizar una variedad de opciones. En Matific, las clases guardan compatibilidad con la plataforma Google Classroom.

Básicamente, crear una clase les permitirá:

  • Definir la cantidad de actividades y el tipo de competencias a ejercitar.
  • Realizar un seguimiento personalizado del desempeño de los alumnos.
  • Facilitar al alumno disfrutar de una interface gráfica motivadora.
  • Generar, imprimir y enviar informes/certificados via email.

Matific  brinda una solución didáctica, en apenas cuatro pasos.

A continuación, ilustraremos su mecánica analizando un caso sencillo.

Caso de ejemplo: Instituto Sarmiento.

Supongamos que asistimos como docentes, al Instituto Sarmiento. Diariamente, impartimos clase en Tercer Grado “B” (turno mañana) y en Primero “A” (turno tarde).

En este ejemplo, vamos a integrar Matific dentro, pero además fuera del aula. Utilizaremos el recurso como una solución didáctica integral. Veamos cómo.

Paso 1: registración.

Creamos nuestra cuenta utilizando el botón celeste, “Iniciar sesión >>”. Seleccionamos luego “Regístrate aquí para obtener una prueba gratis”.

La pantalla que sigue es bastante intuitiva. Hacemos clic en el botón “Docentes – Comenzar”.

Los datos que nos pide el sistema serán: nombre, apellido, dirección de correo, número móvil y el nombre de la institución educativa.

Ingresamos la información y posteriormente revisamos nuestra casilla de correo.

Matific nos ha enviado un enlace para validar la cuenta recién creada. Le damos click al enlace y ya estamos listos para ir al Paso 2.

Paso 2: creando las clases.

Abrimos sesión en Matific. El sistema nos posicionará en la pestaña “Principal”. Seleccionamos la pestaña ubicada a su derecha, “Administración de Clase” y hacemos click en el botón inferior “Agregar clase”. Es aconsejable crear la clase utilizando un nombre representativo.

Los datos que nos pide el sistema serán:

nombre de la clase, año escolar, plan de estudios y, opcionalmente, un libro de texto.

Hemos creado dos clases:

  • 1ero. “A” Inst. Sarmiento T.T.
  • 3ero. “B” Inst. Sarmiento T.M.

Con las clases creadas, podemos continuar con el Paso 3.

 

Paso 3: agregando actividades.

El siguiente paso consiste en agregar actividades a las clases. Las actividades, son las ejercitaciones que nuestros alumnos verán en sus pantallas, cuando ingresen desde las cuentas creadas en el Paso 4.

Continuando con el ejemplo, vamos a agregar actividades a la clase 3ero. “B” Inst. Sarmiento T.M.

Primero seleccionamos la pestaña “Contenido” y luego seleccionamos la clase.

Para 3ero. “B” Inst. Sarmiento T.M. planificaremos un total de tres actividades.

Asignar actividades, implica seleccionar en primer término el grado, luego el tema y opcionalmente, el subtema. De esta manera, filtraremos los contenidos de acuerdo al perfil pedagógico requerido.

Supongamos que deseamos que nuestra clase de 3ero. “B” Inst. Sarmiento T.M. practique operaciones matemáticas (sumas, multiplicaciones y restas).

Para 3ero. “B” Inst. Sarmiento T.M. seleccionamos los siguientes parámetros:

  • Grado: 3er Grado.
  • Tema: Operaciones.
  • Subtema: Todos.

Una vez configurados los parámetros, se desplegará la lista de subtemas y, por cada subtema, las actividades. Si observamos en detalle, en el extremo derecho de cada actividad, tenemos el botón celeste: “Asignar“. Le damos click y así iremos asignando las actividades a nuestra clase.

Asignaremos un total de tres actividades:

  • Resta – Habilidad a ejercitar: decenas enteras, a partir de dos dígitos.
  • Suma de burbujas – Habilidad a ejercitar: sumar números de tres dígitos.
  • Tablas giratorias – Habilidad a ejercitar: tabla de multiplicar, del 1 al 5.

Una vez asignadas, la plataforma mostrará la lista de Actividades para 3ero. “B” Inst. Sarmiento T.M.

Paso 4: agregando alumnos.

El paso final consiste en agregar alumnos a nuestra clase.

La idea es simple. Cuando el docente agrega un alumnoMatific genera una cuenta. El alumno ingresa a Matific con dicha cuenta.

Es así como Matific registra el progreso de cada niño (desde la pestaña Informes”).

Básicamente, tenemos dos maneras de agregar alumnos.

El botón “Agregar un alumno/a” abrirá un pequeño formulario. Los datos que el sistema nos pide son dos: nombre y apellido. Opcionalmente, ingresaremos un usuario, una clave, una contraseña y una dirección de correo electrónico.

En el ejemplo que estamos viendo, agregué un alumno. Los datos que ingresé fueron:

  • Nombre: Juancito
  • Apellido: Perez
  • Usuario: juancho
  • Contraseña: 123

Por su parte, el botón “Agregar varios alumnos ”, nos permitirá subir un listado de alumnos.

En principio, descargamos un formulario Excel denominado “plantilla de varios alumnos”.

Lo editamos, completando uno a uno los nombres y apellidos de nuestros alumnos. Una vez finalizada la carga, grabamos la plantilla y la subimos a Matific.

A medida que los alumnos vayan resolviendo los acertijos, la plataforma irá acumulando sus puntajes. Posteriormente, al hacer click en la pestaña “Principal”, visualizaremos una tabla de posiciones. Por cada clase, se listarán los “estudiantes líderes”.

Si bien encontraremos más opciones de configuración, estos son los pasos básicos. Ampliamos lo expuesto con dos videos explicativos: Creación de Clases/Alumnos Asignación de Actividades.

 

Una isla, tesoros ocultos y una importante misión.

Para ingresar en Matific con la cuenta de alumno (creada en el Paso 4) debemos seleccionar el botón verde, “Comenzar prueba escolar>>”.

El sistema entrará automáticamente en “Modo Juego ”. Este formato despliega una fabulosa aventura gráfica.

Un escenario mágico nos da la bienvenida y nos augura horas de sano entretenimiento.

La historia nos habla acerca de un extraño planeta y de una isla misteriosa.

Familias de monstruitos cultivan la tierra y disfrutan del sol.

Rosas, celestes o violetas, conviven felices y en armonía.

Ciertamente, estos simpáticos bichitos, lejos están de asustarnos…                              Muy por el contrario, conquistan nuestro corazón.

Pero el malvado mago, decide separarlos y los encierra en cofres hechizados.

Años más tarde, una tribu de exploradores descubre el mapa del tesoro.

Cada cofre permanece firmemente cerrado.

Asombrosamente, el candado adquirió la forma de un desafío matemático: nuestra misión requiere de ingenio, destreza y mucha concentración.

¡Ánimo! ¡Los acertijos nos esperan!

 

Matific Galaxy: hacia el infinito y más allá.

El botón rosado, “Los padres aquí>>” constituye la puerta de ingreso a Matific Galaxy, la versión comercial del recurso. A diferencia de la versión gratuita, Matific Galaxy permite que los chicos aprendan matemática en forma independiente.

Esta vez, la travesía transcurre en el espacio.

Nuevamente, un malvado personaje ataca a las adorables criaturitas… y les quita sus píxeles.

Desdibujadas y casi translúcidas, las abandona a su suerte en planetas inhóspitos.

Nuestra misión será ayudarles a recuperar los píxeles. ¿Cómo? Resolviendo atrapantes acertijos matemáticos.

Así, la idea original traslada su impronta a las estrellas. Las actividades están organizadas en una secuencia didáctica, bajo el concepto de un aprendizaje progresivo.

Cada planeta agrupa un conjunto de desafíos, aunque el acceso a los planetas está limitado (requiere registración).

Con gráficos sumamente atractivos y una banda sonora envolvente, Matific Galaxy los cautivará desde el primer instante. ¡No duden en visitarlo!

 

Matemáticas estupendas.

El término “Matific ” nos resulta pegadizo, aunque en realidad, la palabra no existe.

Según sugiere la editora Sara Hardman, en su artículo de la revista especializada New Learning Times, el término pareciera nacer de la conjunción de otros dos.

Por un lado, tenemos el sustantivo “math ”, que en inglés significa matemáticas.

Por el otro, tenemos el adjetivo “terrific ”, que en inglés significa estupendo, genial.

La combinación de ambas partes, se condensa en la fórmula:

Math + Terrific = Matific

Matific nace en el año 2013. Shimon Schocken es uno de sus creadores y es además una figura destacada dentro del ámbito académico.

Se desempeña como docente en Ciencias de la Computación, y posee experiencia en universidades de primer nivel como Stanford, Harvard y Nueva York.

Fanático del ciclismo de montaña, este escritor y autodidacta israelí fundó en el año 2012 Slate Science, la empresa que dió origen a Matific.

Durante una de sus charlas, comienza a esbozar la filosofía pedagógica de Matific.

Partiendo de situaciones problemáticas simples, la plataforma nos propone emprender un viaje de autodescubrimiento. El impulso de esta travesía, coloca al niño y a su capacidad natural para explorar, en el centro de la escena.

Shimon destaca una idea elaborada por Jean Piaget:

“ Cada vez que enseñamos algo nuevo a los niños, les negamos la oportunidad y el placer de descubrirlo por sí mismos. “

Matific decide llevar este concepto hacia otro nivel.

El recurso brinda a los más pequeños, las herramientas necesarias para adquirir confianza en sí mismos.      La trilogía resultante es perfecta: juego, descubrimiento y aprendizaje.

Pero hasta aquí han llegado mis palabras. La ocasión amerita una invitación especial: Shimon tiene algo para contarles. Su video dura apenas once minutos. Si lo desean, pueden configurar los subtítulos en español. ¡Los dejo en buena compañía!

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